
Osteopatía La Osteopatía es una práctica desarrollada por Andrew Taylor Still y basada en la teoría de que muchas enfermedades son debidas a una pérdida de la integridad estructural. Bases La Osteopatía se basa en que todos los sistemas del cuerpo trabajan conjuntamente, están relacionados, y por tanto los trastornos en un sistema pueden afectar el funcionamiento de los otros. Es por tanto una práctica de tipo holístico (se puede definir como el tratamiento de un tema que implica todos sus componentes). El tratamiento, que se denomina manipulación osteopática, consiste en un sistema de técnicas prácticas orientadas a aliviar el dolor, restaurar funciones y promover la salud y el bienestar. Según sus principios, por medio de la manipulación del sistema músculo-esquelético, se pueden mejorar las afecciones de órganos vitales o enfermedades ya que esta manipulación ayudaría a revitalizar el riego sanguíneo o devolver el grado de movilidad normal a la articulación dañada y por tanto a la mejora del paciente. El tratamiento osteopático consiste en tratar las disfunciones, la hipermovilidad o hipomovilidad que se puedan encontrar en la columna vertebral, las articulaciones, el sistema nervioso, el sistema muscular, las vísceras, el cráneo. Busca recuperar el equilibrio corporal perdido, reactivando sus mecanismos de autocuración con diversas técnicas terapéuticas: manipulaciones articulares, técnicas de energía muscular, de movilización, de streching, HVLT, funcionales, entre muchas otras. El tratamiento depende de una evaluación corporal completa, del tipo de lesión y del paciente. Ningún tratamiento es igual a otro y se debe seguir siempre un enfoque personal único. Existen ocho principios básicos en la Osteopatía, los cuales son ampliamente enseñados en la comunidad osteopática internacional: • Holismo: el cuerpo funciona como una unidad, no como un conjunto de órganos. • Relación forma-función: la estructura de un órgano influye en su función y viceversa. • Homeostasis: el cuerpo posee mecanismos autorregulatorios • Autocuración: el cuerpo siempre busca su reparación, aunque la enfermedad altere ese esfuerzo. • Influencia interna por medio de acciones externas: las fuerzas externas modifican la forma y función internas. • Circulación: el movimiento de fluidos corporales es esencial para el mantenimiento de la salud. • Inervación: los nervios juegan un papel crucial en controlar los fluidos corporales. • Componente somático de la enfermedad: toda enfermedad se manifiesta de forma externa como síntoma somático.